La independencia de Centroamérica fue el resultado de procesos que venían sucediendo desde años antes en España y América, y en toda esa convulsión política y social se levantó una figura prominente para Centroamérica: José Cecilio del Valle.

El título de “el sabio Valle” solo da cuenta de un hombre ilustrado, adelantado a la época en la que vivía, y cuyo perfil fue conocido no solo en esta región, sino también en México y España.

Consultamos al historiador Guillermo Varela para saber qué hondureños jugaron un papel trascendental en el proceso de independencia de Honduras, pero no hay más nombre que el de José Cecilio del Valle, aunque, cabe resaltar, que no fue sino hasta 1824 que se levantan figuras de gran relevancia como Francisco Morazán, Dionisio de Herrera y José Trinidad Cabañas.

Mientras tanto, exploramos, en tanto este espacio lo permite, el papel que jugó Valle en el naciente Estado.

De Honduras a Guatemala

Valle nació en 1777 en Choluteca, en una época que tenía como contexto la Revolución Francesa y el movimiento cultural e intelectual conocido como la Ilustración, este escenario marcó la vida intelectual del prócer, que una vez radicado en Guatemala en su adolescencia, comenzó una educación que abrió su mente a la más alta formación.

Refiere el historiador que el joven Valle inició su estudios primero de forma privada, para estudiar el latín. Una vez ingresado en la Universidad de San Carlos de Guatemala, Antonio Liendo y Goicochea lo tomó bajo su tutela.

Siendo un fraile franciscano muy influido por el espíritu de la Ilustración, le transmitirá a Valle “el deseo, la curiosidad, el imperativo de investigar y de experimentar para encontrar la verdad de los fenómenos, no solo naturales, sino también sociales, y es así como Valle se convertirá en un abogado muy respetado, pero también su campo de conocimiento trascendería al derecho”, señala el historiador.

Refiere el historiador que el joven Valle inició su estudios primero de forma privada, para estudiar el latín. Una vez ingresado en la Universidad de San Carlos de Guatemala, Antonio Liendo y Goicochea lo toma bajo su tutela.

El contexto en Centroamérica

La invasión de Napoleón Bonaparte a España condicionó la situación en México, Centro y Sudamérica, que ya venía afectada por las restricciones de la corona al comercio y el papel de los criollos en el gobierno de las provincias.

Cuando lo que quedaba de la corte se refugia en la ciudad de Cádiz, se envía un llamado a través de emisarios a apoyar el retorno de la autoridad del rey Fernando VII, preso en Francia, la respuesta fue condicionada.

Es así que se le dieron concesiones y beneficios a los americanos y criollos, expresadas en la Constitución de Cádiz, en 1812. Con esto España pasó de una monarquía absoluta a una monarquía parlamentaria, “y empieza a transitar por la vía de la democracia”.

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Cuando Bonaparte es derrotado en 1814 y enviado al destierro en 1815, el rey Fernando VII regresa a España y deroga la constitución y lo que se había pactado en su ausencia, “esto aceleró movimientos de independencia en México y Sudamérica, y no tanto en Centroamérica”, explica el historiador.

El experto también acotó que las zonas más convulsas del imperio no estaban en Centroamérica, donde no se vivieron movimientos fuertes como el de Simón Bolívar en Colombia, o el de José de San Martín en Argentina.

La independencia de Centroamérica fue más bien motivada por el temor de que sucediera lo mismo que en Sudamérica y México, y las élites peninsulares y criollas, previniendo una jornada violenta, se adelantaron a proclamar una independencia pacífica, pactada.

Valle y la independencia

Para cuando se da la independencia, Valle ya tenía 18 años ligado a la política de la Audiencia de Guatemala.

Al graduarse en 1803, el capitán general de la Audiencia lo contrata, y desde entonces ejerció puestos importantes, como el de censor de La Gaceta —que era el periódico de Guatemala—, de fiscal de la Audiencia, y antes de la independencia fue auditor de guerra. A la par ejercía su profesión de abogado.

Como criollo, con una educación superior al promedio de la época y políglota, “era una persona de otra magnitud, Valle fue uno de los más eruditos, la persona más ilustrada, con mayor vastedad de conocimiento de la Centroamérica de aquel tiempo, en el primer tercio del siglo XIX y él que va a cabalgar en la transición en lo que va a ser el fin de la colonia”, expresó Varela.

Durante un período, Valle fue leal a los intereses de la colonia, pero tres años antes de la declaración de independencia se desmarcó de la corona y sus intereses concretos ya no son con España. Con los movimientos independentistas de México y Sudamérica, Valle se da cuenta que la independencia tarde o temprano va a ser un imperativo en Centroamérica.

Aportes a la independencia

En el proceso de independencia de Centroamérica hubo tres bandos: el que quería que la colonia siguiera, otro sector más radical que plantea que la independencia sea declarada de inmediato sin condición.

Hubo un sector intermedio —donde está José Cecilio del Valle— que plantea que sea una independencia provisoria, en la medida que no sea impuesta desde Guatemala a las provincias, sino que estas tengan opinión, consensúen y estén de acuerdo.

El acta redactada por Valle establece la constitución de autoridades democráticamente electas, donde plantea que para tal fin debe llevarse a cabo un congreso constituyente de las provincias de Centroamérica, que debían reunirse el 1 de marzo de 1822 para determinar bajo consenso la forma de gobierno del naciente Estado centroamericano.

Valle concebía una forma de gobierno republicana democrática, “no podía ser de otra manera en el contexto de su formación como un ilustrado, que él había abrevado en las teorías del derecho y del Estado más modernas de aquel tiempo, y que estaban en contra del absolutismo”.

Finalmente, el congreso de las provincias no se realizó, porque se adelantó México con su propuesta de anexión.

Valle y la anexión a México

Agustín de Iturbide impulsa la anexión de Centroamérica a México, lo que finalmente sucede el 5 de enero de 1822.

José Cecilio del Valle, que era miembro del gobierno provisional, protesta ante esto. “Según biógrafos de Valle, él estaba más de acuerdo con un concepto de unión que de anexión.

Valle más adelante escribiría ensayos vinculados a la necesidad de que América Latina se uniera, en una especie de federación para defenderse y tener un plan de desarrollo común bajo las bases de una unidad cultural y social desde la historia que nos vinculaba”, dijo Varela.

La postura de Valle era porque el concepto de anexión implicaba una subordinación, y él quería que formalmente se respetaran los mismos criterios de consulta democrática que implicaba una especie de votación de las provincias, lo cual no se llevó a cabo.

No obstante, una vez consumada la anexión, Valle es enviado a México como diputado por Tegucigalpa.

Se integra rápidamente, se da a conocer como una persona con grandes talentos y dotes oratorios, incluso lo eligen vicepresidente del congreso de México, y participa en elaborar la primera constitución del Estado mexicano.

Pero no pasó mucho tiempo cuando fue acusado de conspirador, encarcelado, o más bien, retenido en un convento. Tras seis meses, el ahora emperador Iturbide lo libera, le pide disculpas y lo nombra canciller y ministro del interior de México.

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Valle rechaza, pero Iturbide no acepta su respuesta, y ejerce el cargo unas pocas semanas, porque la situación grave de México lo obliga a renunciar, inmediatamente se le da la potestad a Centroamérica de independizarse de México, lo que finalmente sucede el 1 de julio de 1823, cuando se da la segunda independencia absoluta de Centroamérica.

Valle es elegido nuevamente como miembro del gobierno provisional, y se elabora una constitución que fue aprobada el 11 de noviembre de 1824, que definió a Centroamérica como un Estado federal, y que a partir de ahí convocó a elecciones.