No es una celebración, la independencia de Honduras es una conmemoración para recordar lo que ha sucedido en 200 años de emancipación; también nos invita a pensar en la democracia, el mayor reto para el país, afirma el analista económico Carlos Urbizo.

No fue una independencia lo que ocurrió en 1821 sino una descolonización, es decir que dejamos de ser colonia de España pero no somos la nación libre, soberana e independiente que quisiéramos ser, aunque no hay una independencia absoluta de nadie.

Lo bueno, bueno está y dejémoslo así porque hay que atacar lo malo. El pueblo no ha podido gozar de un bienestar porque Honduras no tenido democracia en 200 años.

Hay retos grandes y el más importante es la democracia y es una gran deuda pendiente. No solo es la pobreza, falta de empleo, la corrupción, la impunidad, porque el poder lo adquirieron las élites en 1821 y partiendo de ahí sigue igual de fondo aunque cambie de forma.